jueves, 27 de marzo de 2008

El lugar de descanso

Chiara volvió al Centro de la Obra, allí en Rocca di Papa, en las afueras de Roma.
Reposa en la capillita, con Foco [Igino Giordani otro cofundador], casi como recordando ese "pacto de unidad" que en 1949 había abierto el Paraíso.
Frente al mosaico de Paolo Scirpa con la cúpula de San Pedro, los Obispos reunidos para el Concilio Vaticano II y María, invadida por las llamas del Espíritu Santo, o envuelta en pétalos de rosa. Lo cierto es que el mosaico habla mucho a través de la polenta que transmite, y es potenciada por el descanso de Chiara et Foco.
En la obra de Scirpa, asoman también barcos, chimeneas y muchas personas que miran a María. Sean pétalos o lenguas de fuego, los pétalos
representan  la diversidad infinita de la naturaleza. La rosa emana del árbol de la vida y en los monasterios era cultivada entre los comestibles de huertos, de allí que se represente a María en medio de pétalos, bajo la figura de "Rosa mística".

El trazo de Scirpa me remite a Berni, en algún sentido, y el momento en que se tomó la foto, capta una iluminación mágica de la capillita.

Los barcos deben remitir al caracter inquieto del carisma. La fundadora tomó varios, y nos invita a seguir viajando. Por nuestro interior primero, y luego contagiando e iluminando con ese fuego divino.

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